Translate

English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

martes, 1 de noviembre de 2011

La banca pública como solución

Mientras se ha anunciado la ampliación de fondo de rescate europeo, paralelamente se saca a la palestra que los bancos españoles van a necesitar 26.000 millones de euros más (!?) para aprovisionarse para situaciones de riesgo. La deuda hipotecaria de los ciudadanos españoles se estima en algo menos de 700.000 millones de Euros, sin embargo, las hipotecas ejecutadas, aunque aumentando, están en el 1% del total. Mientras tanto, a los bancos y cajas se les ha inyectado unos 13.000 millones de euros, de los cuales 7.000 millones de dinero público, y de éstos, se han utilizado 4300 millones para recapitalizar cajas, hablando en plata, echufarles dinero, no prestarles. A todo esto se me viene una pregunta: ¿no hubiera sido mejor que el Estado se hubiera hecho cargo como avalista directamente de la deuda en los casos de ejecución hipotecaria?

En las últimas décadas, está claro que la avaricia ha roto el saco del dinero para los bancos. Con nuestro dinero de las nóminas, cuentas de ahorro, planes de jubilación, etc. han intentado invertir en cualquier cosa que les reportara el máximo beneficio: especulación sobre materias primas, alimentos, negocios de armas ... Y  por supuesto viviendas. Está claro que la ética no ha formado parte de sus actividades. Pero se han pasado. Por ejemplo, en España han invertido en exceso en negocios inmobiliarios: promociones que no han salido, o aeropuertos de dudosa rentabilidad como el de Castellón, Ciudad Real o Lleida.

En esta situación, mientras bancos y cajas han tenido beneficios, se los han llevado unos pocos, y ahora, cuando han tenido pérdidas, se han socializado. Pues entonces, mejor un banco público ¿no? Al menos los beneficios reportarían a las arcas públicas. Y es que el banco no debe ser un negocio, por lo menos en la forma que en que está planteado ahora ¿Qué es lo que crea? Nada. Sólo compra y vende dinero. Evidentemente que debe tener beneficios (al menos para subsistir), pero el mayor beneficio debe ser el de actuar como catalizador de la economía, facilitando proyectos empresariales productivos, que son los que crean la auténtica riqueza en la economía real. Todo ello sin olvidar los criterios éticos de actuación y teniendo una componente política, es decir, priorizando especialmente una serie de proyectos sobre otros. Por supuesto esa componente política variaría en función del color del Gobierno de turno. Pero no debemos confundir una banca pública con lo que ha pasado con las Cajas. Debe haber una gestión transparente, inversión en ecomía productiva, y los órganos de administración deben estar controlados por organismos independientes.

Ante el bombardeo continuo por parte de los medios de comunicación/adoctrinamiento de la derecha, en los que todo lo público se penaliza por ineficiente, hay que recordar que lo que hace algo ineficiente es la falta de competencia y la falta de control, no el que sea algo público o privado. Un contraejemplo claro fue la privatización de Telefónica, que mejoró sus servicios al mantener su posición casi de monopolio en el mercado de telecomunicaciones español. También podemos encontrar un ejemplo de gestión con grandes beneficios de entes públicos son los aeropuertos de Madrid o Barcelona, que como las joyas de la abuela se van a privatizar como si hizo en su día con Telefónica. Un ejemplo de algo parcialmente público que no ha ido bien por falta de control son las Cajas.

Hay que reivindicar lo público, sobre todo en todo aquello en que los criterios de éxito no pueden estar basados en el beneficio económico, como es el caso de la sanidad o la educación. Pero visto donde nos ha conducido la banca privada, también es deseable una banca pública. Sin duda es mucho más deseable una banca pública, donde el control estaría más o menos por la población (indirectamente a través de los votos), sobre lo privado, donde una oligarquía dicta las normas. Pero repito, esto no implica caer en el modelo de Cajas, sería necesario más mecanismos de control y una administración más transparente, lo que llevaría a actuaciones más éticas.

La banca pública debe nacer para crear riqueza "moviendo" el dinero en economía productiva. Debemos abandonar viejos prejuicios como el del tipo de interés. No tiene sentido que el dinero crezca por el simple hecho de tenerlo, o comprar y vender sin crear nada. El banco público deberá actuar como un aglutinador de inversores privados para promover proyectos empresariales, además de ser el eje vertebrador de la inversión pública. Esto puede implicar proyectos de infraestructuras o proyectos de I+D, en los cuales desgraciadamente España no tiene mucha tradición. Es una tragedia que en España no exista cultura de capital de riesgo para empresas de base tecnológica, cosa que la banco público debería compensar.

Desgraciadamente ni con el ICO nos hemos quitado de encima el control los bancos, que siempre han tenido la sartén por el mango en la relación empresa-Estado para la obtención de un préstamo. Sin duda muchas cosas deben cambiar todavía.

Más datos en:

http://www.abc.es/20111029/economia/abci-fondo-rescate-europeo-recibe-201110291751.html
http://www.elpais.com/articulo/economia/exigencia/26000/millones/provoca/indignacion/banca/elpepueco/20111027elpepueco_2/Tes
http://www.elmundo.es/elmundo/2011/04/04/suvivienda/1301915791.html?a=7f37977f84d2a8c70c348beedb4dba86&t=1320175251
http://bonitaradio.net/cifra-record-de-hipotecas-ejecutadas-en-2011/
http://www.eleconomista.es/noticias/noticias/3415046/09/11/El-FROB-toma-el-93-de-NCG-el-90-de-CatalunyaCaixa-y-el-100-de-Unnim--.html
http://www.elmundo.es/accesible/elmundo/2011/05/04/solidaridad/1304514404.html

Un saludo

No hay comentarios:

Publicar un comentario